Contra lo que pudiera suponerse, la detención en Londres (o presentación voluntaria ante un juez) de Karime Macías, no prendió en Veracruz. No causó el barullo ni el escándalo mediático que se suscitó con la captura de su señor marido en Guatemala.

Tampoco hubo desencanto, desilusión o frustración cuando seis horas después se fue a su casa tras pagar una fianza de 150 mil libras esterlinas. Tantas detenciones mediáticas han visto los veracruzanos a la par de liberaciones por fallas en el debido proceso, que una más no les provocó el menor asombro.

Tampoco ha causado pasmo que la deshonestidad y desvergüenza de la ex primera dama la lleven a pedir asilo político cuando no es una perseguida política, sino una presunta ladrona a la que se acusa de haber desviado 112 millones de pesos.

Lo que si calienta es que personas cercanas a esta mujer nos quieran ver la cara de sus tarugos. Primero, Javier Duarte aseguró que su esposa vive “austeramente” en el Reino Unido con apenas 180 mil pesos mensuales, cuando departamentos como el que habita en el número 10 de Wilbraham Place se rentan en 346 mil pesos al mes y no en 50 mil como asegura el exgobernador. Es decir, en un año pagó nomás de la pura renta 4 millones 152 mil pesos.

Luego vino el abogado Marco Antonio del Toro que en entrevista con la periodista Josefina Familiar, dio a entender que su defendida Karime Macías está a un paso de la indigencia: “A mi, particularmente a mi, me consta que sus gastos son verdaderamente ínfimos. A ella se le han tenido que enviar recursos por parte de sus familiares para poderse mantener, pero una cantidad que si la supieras, verdaderamente te escandalizarías, porque ir al cine es un triunfo… es un día de fiesta. Realmente no realiza gastos más que los meramente esenciales”.

-¿Tienes idea de cuál es esa cantidad?- le preguntó Josefina.

  • Si, pero no la quisiera decir porque no tengo esa autorización. Pero en verdad, en verdad te debo decir, te doy mi palabra de honor que es una cantidad verdaderamente ínfima, o sea escandalosamente ínfima- contestó el abogado.

Lo que le faltó preguntar a la periodista, es cómo le hizo la señora para pagar 150 mil libras esterlinas (3 millones 700 mil pesos en números cerrados) si padece una alarmante estrechez económica.

Pero imagino la respuesta del abogado: “No lo pagó de su bolso, sino mediante una afianzadora”.

Sí, pero una afianzadora jamás suelta una suma tan grande si no tiene como garantía algo material que avale esa cantidad. Karime forzosamente tuvo que dejar en prenda un bien mueble o inmueble por el equivalente de 150 mil libras esterlinas. De otra manera no le habrían dado ni un vaso con agua.

En síntesis, quien tiene para pagar una fianza de ese tamaño, que no venga con el cuento de que vive con estrecheces y penurias.

“Lo que enoja, molesta y encabrona, es que aparte de ladrones, sujetos como Javier y Karime pretendan victimizarse y nos quieran ver la cara de sus pendejos. Como no les bastó con robarnos ahora se mofan con descaro. Lo bueno de esto es que Karime sabe muy bien que aunque siga en libertad, será por siempre una ladrona para los veracruzanos. Ese es el estigma que cargará todos los días de su vida. Y su marido también” me dijo un amigo con quien escuché la entrevista de Josefina Familiar a Marco Antonio del Toro.

Y cuánta razón tiene.

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