Desde el Café

El detalle que faltaba

Por Bernardo Gutiérrez Parra

En el entorno de Rocío Nahle nadie habla del evento que se supone, sería la nota política de esta semana: el multitudinario acompañamiento con el que la arroparon el viernes anterior sus seguidores de a deveras y los acarreados, también de a deveras, en el registro de su candidatura a la gubernatura de Veracruz ante el Organismo Público Local Electoral.

Y es que ni sus más conspicuos asesores vieron venir la onda expansiva provocada por la bomba que la víspera hizo estallar el empresario Arturo Castagné, al denunciar en sus redes que el señor José Luis Peña Peña y su distinguida esposa Rocío Nahle, presuntamente son propietarios de una mansión que quita hasta el hipo, ubicada en el exclusivo fraccionamiento El Dorado de Boca del Río y valuada en más de 30 millones de pesos.

Cuando la zacatecana llegó al OPLE ya tenía la película completa, por lo que ordenó a su guarurada que no se le acercara ningún reportero. Pero nomás no se pudo.

A las preguntas de éstos contestó con un “Yo no me enredo en broncas”. Pero se enredó y en esa madeja de enredos cometió la pifia de ordenarle a su jefa de prensa, Adriana Muñoz Cabrera, que le diera un llegue al empresario. Y a ésta no se le ocurrió nada mejor que acusarlo de discriminación, clasismo, acoso y difamación.

Arturo le reviró documentando todo sobre la mansión y ante lo evidente Rocío calló. Y con el alma ha de desear que los veracruzanos le apuesten al olvido.

Pero el tema ya se salió de control y también salió de los límites de Veracruz, llegó a la CDMX y de ahí se desparramó por todo el territorio nacional.

Y es que este lunes, el candidato opositor José Francisco Yunes Zorrilla, concedió una entrevista a Joaquín López Dóriga y dijo que en Veracruz hay un caso particular de corrupción que debe explicarse.

¿Cuál es ese caso?

La mansión de Boca.

El peroteño dijo a Joaquín que se presuponen actos de corrupción en el proyecto de la refinería de Dos Bocas que estuvo a cargo de la exsecretaria de Energía. “Y ahora aparecen propiedades de Rocío Nahle, en los que no se puede demostrar el origen de recursos lícitos para la compra de los bienes”.

Y agregó: “Presentaremos todos los datos ante las instancias correspondientes para que no sea un tema que se olvide ni de retórica electoral, sino que sea un tema de justicia. En Veracruz no caben más los actos de corrupción y no podemos permitir que esto pase desapercibido”.

Que el escándalo haya salido de la aldea lo están resintiendo en Morena.

“Con la entrevista de Joaquín a Pepe el panorama se complica porque el asunto de la mansión ya se conoce en todo el país. Digamos que era el detalle que nos faltaba porque ahora tendremos que remar a contracorriente”, me dijo un columnista que simpatiza con la señora y vaya que tiene razón.

Si Rocío pensó que el apoyo presidencial y las millonadas que carga en sus alforjas, serían más que suficientes para que los veracruzanos la lleven en hombros a Palacio de Gobierno, qué chasco se debe estar llevando.

Mientras Pepe Yunes hará una campaña sin mayores complicaciones, la zacatecana será una candidata temerosa y a la defensiva.

“Por encima de las propuestas que haga, los reporteros la traerán bien asoleada con preguntas sobre el multimillonario gasto en Dos Bocas y qué tanto se beneficiaron sus compadres, amigos y familiares con la obra”, escribí en agosto del año anterior.

Pero viéndolo bien y despacio, los reporteros y Dos Bocas serán el menor de sus problemas. Su pesadilla puede estar en los debates.

¿Qué argumentos esgrimirá para combatir la violencia e inseguridad, mejorar la salud, el rezago educativo, la pobreza, el desempleo, las carreteras y el desabasto de medicamentos, cuando estos problemas se han agudizado desde que llegó al poder la 4T?

¿Con que cara hablará de combatir la corrupción cuando en infinidad de ocasiones la han acusado de corrupta?

Será interesante verla debatir sobre esos temas con Pepe Yunes. Claro, si asiste a los debates y sus asesores no la convencen de que perderá menos si no va.

Antes de empezar las campañas Rocío está golpeada. ¿Qué tanto? Solo ella lo sabe. Pero todo parece indicar llegó a su cenit y ya no le queda de otra que comenzar a bajar.

bernardogup@hotmail.com