Bernardo Gutiérrez Parra
Ignoro si será por la pandemia, por el confinamiento a que ésta nos ha obligado, por el aburrimiento o incluso hasta por el tedio que provoca el desempleo, pero cientos de veracruzanos se han dado a la tarea de hacer futurismo político en las redes sociales con miras al 2024, concretamente por la gubernatura de Veracruz y hay que ver lo entretenidos que están, lector.

Quizá mucho de este futurismo tenga que ver con que el propio López Obrador destapó a sus gallos para sucederlo en el cargo y el efecto dominó llegó a tierras veracruzanas, donde miles están jugando a ver quién será el sucesor de Cuitláhuac García.

Entre los nombres que se cocinan por Morena está en primerísimo lugar el del alcalde electo de Xalapa, Ricardo Ahued Bardahuil, seguido por la secretaria de Energía Rocío Nahle, (destapada desde el 1 de diciembre del 2018) que como que está perdiendo gas.

También aparece el nombre del secretario de Gobierno Eric Patrocinio Cisneros, que sin duda debe ser una broma de humor negro. Pero ahí está junto a Manuel Huerta Ladrón de Guevara, Juan Javier Gómez Cazarín y Zenyanzen Escobar que andan haciendo su lucha.

Los seguidores del PAN tienen como futuros candidatos a los hermanos Miguel Ángel y Fernando Yunes Márquez, pero hay quienes están empujando fuerte por el legislador Julen Rementería e incluso por su hijo Bingen, con los que la candidatura recaerá muy probablemente en una de esas dos familias. También se está colando por ahí el nombre del frustrado aspirante a la alcaldía de Xalapa, Sergio “El Bailador” Hernández y está bien. Soñar no cuesta nada.

¿Aparte de Rocío Nahle no hay más mujeres? Claro que las hay.

Suenan los nombres de Anilú Ingram, Mary Jose Gamboa y Elízabeth Morales, las tres inteligentes, aguerridas, luchonas y con un excelente palmarés político. Quién sabe quién metería en la lista a la diputada local Rosalinda Galindo, pero de seguro fue uno de sus múltiples familiares agradecido porque lo tiene en la nómina. No le hagas mucho caso lector, Rosalinda nunca será gobernadora.

Movimiento Ciudadano quizá postule a su dueño, Dante Delgado Rannauro. Pero el asunto está en veremos; en ese sentido habrá que esperar hasta el 2024 y no antes.

El PRD o lo que queda de ese partido en Veracruz está más preocupado por sobrevivir en el proceloso mar de la política que por escoger un candidato a la gubernatura. Quien se anda moviendo por su cuenta es Juan Carlos Mezhua, presidente municipal de Zongolica, que le está poniendo mucho entusiasmo a una improbable e hipotética candidatura.

En el PRI no hay otro que José Francisco Yunes Zorrilla, flamante diputado federal electo que a diferencia del 2018 no será un candidato a la defensiva, sino por el contrario, será uno de los aspirantes más fuertes y rival a vencer.

¿Y qué con el alcalde de Orizaba Juan Manuel Diez Franco y el legislador Héctor Yunes?

En charla con columnistas hace un par de semanas, Diez Franco dijo que a su edad (anda en los setenta) a lo único que aspira es a ser un buen alcalde y terminar su proyecto en Orizaba de donde será munícipe por tercera ocasión. El empresario se sinceró y manifestó que no buscará la gubernatura, aunque apoyará al mejor proyecto para Veracruz.

Héctor Yunes se quedó a medio paso de ganar una curul plurinominal en la Legislatura local, que pensaba tomar como asidero para contender por segunda ocasión por la gubernatura. En unas semanas dejará su cargo como Legislador federal y carecerá de una plataforma desde donde impulsarse, aunque la puede construir.

Esa plataforma nada tendrá que ver con el PRI donde no lo quieren y él lo sabe. Pero podría ser por el Partido Verde, aunque…

Este partido que en Veracruz es una franquicia que compró Fidel Herrera (y donde el único amo es el Tío Fide), estaría por postular a la gubernatura a su hijo Javier Herrera Borunda por lo que se ve muy difícil que Héctor sea su candidato. Pero…

Paradójicamente el problema que tendrá el joven Herrera Borunda es su papá. Fresca está en la memoria de los veracruzanos la desastrosa administración de Fidel que les heredó una deuda impagable (aunque no tanto como la que dejó Javier Duarte) y al que responsabilizan del infierno de la violencia en Veracruz. Por lo que su hijo puede salir muy raspado si compite por la gubernatura.

¿Hay otros suspirantes? De momento no, pero surgirán más porque el camino es largo. Esto independientemente de que habrá coaliciones.

Por lo pronto lector, apunta a José Yunes y a Ricardo Ahued como posibles candidatos y como los más fuertes. Nadie duda que de aquí al 2024 una docena de aspirantes levanten la mano. Pero de entre Pepe o Ricardo saldrá el próximo gobernador de Veracruz.

bernardogup@hotmail.com