Nunca en la historia electoral de Veracruz, se habían reunido tantos conocidos actores políticos como candidatos para buscar ganar la presidencia municipal por Xalapa. Y además, exalcaldes compiten por una segunda elección a presidente municipal, como Ricardo Ahued Bardahuil y David Velasco Chedraui, así como ser operadora del Partido Redes Sociales Progresistas, otra exalcaldesa, como la impresentable Elizabeth Morales García o ser dirigente de un nuevo partido Unidad Ciudadana y candidata a la alcaldía por Xalapa, como la exdiputada local Cinthya Amaranta Lobato Calderón, así como un exrector de la Universidad Veracruzana, como Raúl Arias Lobillo, al ser candidato por Movimiento Ciudadano y mucho relleno para polarizar el voto como Uriel Flores Aguayo en PODEMOS y un candidato del PES, llamado “El Chocolate”, con terribles y negros antecedentes. Como xalapeña, lo único exigible, es que la capital no sea bastión para oportunistas, como ocurrió con el actual alcalde de Xalapa, Hipólito Rodríguez Herrero.

Ricardo Ahued Bardahuil tiene experiencia para ser alcalde de Xalapa. Lo interesante, que Ahued pertenece a la corriente crítica interna de MORENA y ha señalado los errores de los Gobiernos Federal y Estatal, siendo su propio partido político, sin cortapisas. Su capacidad para el diálogo, su experiencia como empresario y además, la interminable decisión de apoyar a muchas personas, lo han colocado como uno de los políticos con mayor respeto cuando estaba en el PRI y ahora en MORENA, partido político que ha dejado mucho qué desear por elegir a varios políticos sin escrúpulos, con hambre de negocios y sin perfil para el cargo. Y ese lastre, nunca se compara con los logros de Ahued Bardahuil, quien apoya a personas vulnerables, aliado de empresarios, así como alienta y motiva a sus propios empleados para la superación personal y lo hizo en la pandemia por el COVID-19, al no despedirlos y seguir pagándoles, aun cuando tenía las tiendas cerradas. Y no olvidemos algo importante: Conoce lo que necesita Xalapa.

David Velasco Chedraui es un lastre para la alianza “Vamos por México”, por el PAN-PRI-PRD. Su pasada administración fue un desastre, llena de corrupción e incremento del ambulantaje. Se interesó por los negocios de “La familia está de acuerdo” y Xalapa fue el trampolín para que el “Júnior” jugara a ser alcalde, cuando otros eran los que en verdad mandaban en el Ayuntamiento de Xalapa. Y lo peor, se dejó manipular por el exgobernador Fidel Herrera Beltrán a tal grado, que organizó hasta su vida marital. No nos extrañe existir nuevos negocios personales y lo lamentable, es la planilla de impresentables como “La Güerita que ayuda” Corintia Cruz Oregón, expareja y beneficiada con regalos por el hoy preso exgobernador Javier Duarte de Ochoa y la inclusión del hijo de Reynaldo Escobar Pérez, el mismo, que compró a Fidel Herrera la Secretaría de Gobierno por 100 millones de pesos y fue el operador para abrirle la puerta a Cárteles de la droga, para incrustarse en Veracruz.

La sorpresa del registro de Cinthya Amaranta Lobato Calderón para ser la candidata por el Partido Unidad Ciudadana a la alcaldía por Xalapa, poniendo presión en la contienda, ya que Cinthya tiene experiencia legislativa, empresaria y además, reconocida como una mujer combatiente. Su Partido UC, como nueva propuesta para buscar convencer a los lectores, pero además, avala muchos años de trabajo político de ella y de su esposo Francisco Hernández Toriz, quien trabajó mucho para tener los cimientos y dar la pelea en esta contienda electoral.

El caso de Raúl Arias Lobillo es interesante. De ser rector de la Universidad Veracruzana, luego académico en otras universidades, en Xalapa buscó la candidatura independiente sin poder concretar el cúmulo de peticiones que exigía el OPLE, por lo que Movimiento Ciudadano le hace la invitación para ser candidato a la alcaldía por Xalapa y grupos académicos, universitarios, así como público en general lo ven como un serio contendiente, lanzando una buena señal de buscar el voto de los xalapeños.

Las candidaturas del partido político de Paco Garrido y se asegura pertenecer a José Francisco Yunes Zorrilla, llamado Podemos, no levanta ni el polvo. En Xalapa, irá como candidato por la alcaldía Uriel Flores Aguayo, quien tuvo la suerte de ganar la diputación federal, por el efecto de no permitir que ganara Reynaldo Escobar Pérez, pero los escenarios y situaciones cambian en el 2021. Y peor, siendo exfuncionario yunista no le ayudará mucho.

Otro candidato sin ser identificado, adjudicándose el apodo que no es de él, sino de su hermano, quien se desempeñaba como policía ministerial llamado “Chocolate”, es abanderado por el PES con pasado bastante tenebroso y sólo servirá para la desfragmentación del voto.

Como vemos, Xalapa será el epicentro de las campañas, pues se espera ser muy competidas y este próximo martes, los xalapeños conoceremos sus propuestas, campañas exitosas, otras desastrosas y además, votemos por el que más convenga a Xalapa.

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