Con el fin de quitarse contrapesos, primero ablandó y nulificó a base de descalificaciones a varios organismos autónomos como la Comisión Nacional de Hidrocarburos y el INAI. Luego vino el zape de principios de junio: “Que cada quien se ubique en el lugar que le corresponde, no es tiempo de simulaciones. O somos conservadores o somos liberales, no hay medias tintas. O se está por la transformación o se está en contra de la transformación del país”.

Y ayer dio a conocer su perla más acabada: “Vamos a estar pendientes para que no haya fraude electoral. Me voy a convertir en guardián para que se respete la libertad de los ciudadanos para elegir a sus autoridades”.

No cabe duda que los tiempos han cambiado. Si bien es cierto que todo presidente ha metido las manos hasta los codos en los procesos electorales, al menos la disimulaban. Pero Andrés Manuel no es un simulador; de plano dijo que va con todo en el 2021.

Sin contrapesos en el Legislativo, con un Poder Judicial que está a lo que ordene el señor Presidente y con un INE al que ya le puso el zapato en el cuello, el tabasqueño no tendrá problemas para ganar nuevamente el Congreso Federal y puede ir sumando para Morena las 15 gubernaturas en disputa. Porque de ese pelo es su poder y así será su intromisión.

¿Será capaz de atreverse a tanto? ¡Por supuesto que sí!

Andrés Manuel no ha sido un buen Presidente pero ha tenido una extraordinaria buena suerte. México es el tercer país a nivel mundial (solo debajo de Estados Unidos y Brasil), cuyo gobierno ha manejado de la peor manera la crisis del Covid-19. Y sin embargo, nadie le reclama.

En el lapso de 96 horas, es decir, del viernes 19 a ayer lunes 22 de junio, se contabilizaron 14 mil 637 contagios y hubo 2 mil 190 defunciones. El total de contagios hasta este lunes es de 185 mil 122 mientras que se suman 22 mil 584 defunciones. Y aquí no ha pasado nada.

México es una República violenta y una de las más inseguras de América Latina. En 48 horas se registró una masacre con 15 muertos en San Mateo del Mar, Oaxaca y fueron emboscados y asesinados cinco policías en Guerrero.

Como respuesta a la captura de la madre, hermana y prima de un sujeto conocido como El Marro, se desató la violencia en 13 municipios de Guanajuato donde hubo quema de vehículos, comercios y gasolineras. Y a eso hay que agregar que si en abril hubo 2 mil 926 homicidios dolosos, 73 feminicidios y 82 secuestros a nivel nacional, mayo no le fue a la zaga con 2 mil 913 homicidios, 69 feminicidios y 63 secuestros.

Es decir, estamos viviendo en el peor de los escenarios y en lugar de que el Presidente nos diga que va a inyectarle recursos a la salud para que disminuyan los contagios y las defunciones, en lugar de que nos diga que con la pena pero vamos otra vez pa´ dentro porque de lo contrario nos podemos morir, en lugar de que nos diga que va a duplicar los recursos para amortiguar la inevitable caída económica, nos sale con la jalada de que se va a convertir en guardián electoral y le va a quitar el silbato al INE para pitar el partido del próximo 6 de junio.

Si alguien piensa que con esto el tabasqueño busca la reelección, se equivoca. Andrés Manuel nunca se reelegirá porque es maderista y jamás traicionaría los postulados del prócer. Pero sí buscará el “alargamiento” de su mandato al conque de que “el pueblo me lo pide y el pueblo es el que manda”.

Y de esto a la dictadura hay un paso; un paso bien chiquito.

bernardogup@hotmail.com